viernes, 16 de marzo de 2007
jueves, 15 de marzo de 2007
Fué una noche extraña (2ª parte)

Después de esto, un cambio de escenario, un cambio de ritmo y ya más relajada volvieron mis devaneos por otra pista de baile, risas con sus amigos, dos manos prendidas a mi cintura desde atrás y sonando “You take my selfcontrol”; fue eso exactamente lo que pasó, comenzamos otra vez a bailar sin soltar mi cintura, moviéndonos al ritmo de la música, su sonrisa cada vez que giraba la cabeza y su cuerpo pegado a mi espalda, así que por unos instantes él fue quien cogió el control; me dejé llevar por unos momentos y no digo que fueran malos, pero la mala costumbre de llevar siempre el control de mi vida fue mas fuerte…
-Jaja que te pasa? Te has perdido? Venga que empezamos otra vez…
-No, pero ponte delante, déjame verte, me pones nerviosa.
- Valla, así que te pongo nerviosa, si?
-Jaja, si, pero no como tu piensas-(o ¿si? Pero eso no me atreví a decírselo).
El tiempo se nos fue escurriendo entre los dedos, suavemente, flotando entre sus dedos y mi pantalón, entre mis dedos y su camiseta…Tocó la hora de las despedidas, todos se iban a casa que al día siguiente había que levantarse temprano. De nuevo solos, de nuevo el y yo,
_Vamos que te llevo a casa
_No, no hace falta, me puedo quedar a dormir en casa de un amigo, ya le he avisado, con que me acerques me vale.
-Si? Mejor yo contaba que iba a tardar mas por el trayecto, por eso lo de retirarnos temprano…
-Bueno así nos ahorramos tiempo.
-Mmmm que pena que esté tan cansado, que si no tu no salías hoy viva de aquí…
Una chispa de picardía en su sonrisa, le llegaba hasta el brillo de los ojos por la luz de una farola.
-Ah, si? Pues eso me suena a excusa…al final sois todos igual.
-¿Cómo?
-Pues eso q…Ya no pude decir más, una mano me cogió el brazo y me hizo girar, me topé de bruces con su cara de pícaro herido en el orgullo, solo tuve tiempo para coger aire y antes de poder seguir con mi respuesta su sonrisa y la mía se habían hecho una, sonriendo al mismo tiempo, fundidas en el húmedo abrazo de un beso que dijo todo lo que faltaba por decir, y del que no hizo falta aclarar nada mas.
Nos fuimos en el coche camino de casa de mi amigo, casi sin hacer ningún comentario, la despedida, una caricia, un beso cálido que se derramó por nuestros labios, en ese preciso momento nos entró sed, sed de bebernos mutuamente, de derramarnos el uno en el otro, sed de que esa noche no terminase en ese instante.
-Vámonos a tu casa, yo te llevo, pero quiero quedarme un rato más a solas contigo.
-No puedo, yo no contaba con esto, tengo la casa patas arriba, no me gusta que la veas así y te pienses que siempre está así… (¿Cómo iba yo a explicarle yo aquel archipiélago de bragas y calcetines, toallas húmedas después de la ducha, maquillaje esparcido por el baño y ropa desechada después de probarme para esa noche, tendida encima de la cama?)
-Entonces deja que te lleve a un sitio mas apartado…
-Está bien pero la próxima vez te prometo que te dejo entrar en casa.
En un momento que se me antojó eterno llegamos a un aparcamiento vacío, solo estábamos nosotros y un par de coches mas que a juzgar por la apariencia, habían pecado de la misma falta de previsión que nosotros.
De esta parte recuerdo más cosas de las que estoy dispuesta a contar, recuerdo sentir sus latidos enredados en mis respiraciones entrecortadas, solapándose los ritmos, aumentando a cada gemido a cada mínima palabra que salía de nuestros labios para abrasar al contrario.
Justo en medio de nuestro ir y venir él se para, se queda rígido y noto como su interés disminuye..
-Oye ahí hay un tío
-¿Cómo?
-Que si que hay un tío mirándonos…
Levanto mi cabeza para lograr a duras penas, atisbar algo por la empañada ventanilla…y cual no sería mi sorpresa al distinguir la silueta de un hombre, encarando de frente al coche, sin moverse nada más que su brazo derecho, que tenía un rítmico y acompasado movimiento de atrás adelante.
-Jaja que te pasa? Te has perdido? Venga que empezamos otra vez…
-No, pero ponte delante, déjame verte, me pones nerviosa.
- Valla, así que te pongo nerviosa, si?
-Jaja, si, pero no como tu piensas-(o ¿si? Pero eso no me atreví a decírselo).
El tiempo se nos fue escurriendo entre los dedos, suavemente, flotando entre sus dedos y mi pantalón, entre mis dedos y su camiseta…Tocó la hora de las despedidas, todos se iban a casa que al día siguiente había que levantarse temprano. De nuevo solos, de nuevo el y yo,
_Vamos que te llevo a casa
_No, no hace falta, me puedo quedar a dormir en casa de un amigo, ya le he avisado, con que me acerques me vale.
-Si? Mejor yo contaba que iba a tardar mas por el trayecto, por eso lo de retirarnos temprano…
-Bueno así nos ahorramos tiempo.
-Mmmm que pena que esté tan cansado, que si no tu no salías hoy viva de aquí…
Una chispa de picardía en su sonrisa, le llegaba hasta el brillo de los ojos por la luz de una farola.
-Ah, si? Pues eso me suena a excusa…al final sois todos igual.
-¿Cómo?
-Pues eso q…Ya no pude decir más, una mano me cogió el brazo y me hizo girar, me topé de bruces con su cara de pícaro herido en el orgullo, solo tuve tiempo para coger aire y antes de poder seguir con mi respuesta su sonrisa y la mía se habían hecho una, sonriendo al mismo tiempo, fundidas en el húmedo abrazo de un beso que dijo todo lo que faltaba por decir, y del que no hizo falta aclarar nada mas.
Nos fuimos en el coche camino de casa de mi amigo, casi sin hacer ningún comentario, la despedida, una caricia, un beso cálido que se derramó por nuestros labios, en ese preciso momento nos entró sed, sed de bebernos mutuamente, de derramarnos el uno en el otro, sed de que esa noche no terminase en ese instante.
-Vámonos a tu casa, yo te llevo, pero quiero quedarme un rato más a solas contigo.
-No puedo, yo no contaba con esto, tengo la casa patas arriba, no me gusta que la veas así y te pienses que siempre está así… (¿Cómo iba yo a explicarle yo aquel archipiélago de bragas y calcetines, toallas húmedas después de la ducha, maquillaje esparcido por el baño y ropa desechada después de probarme para esa noche, tendida encima de la cama?)
-Entonces deja que te lleve a un sitio mas apartado…
-Está bien pero la próxima vez te prometo que te dejo entrar en casa.
En un momento que se me antojó eterno llegamos a un aparcamiento vacío, solo estábamos nosotros y un par de coches mas que a juzgar por la apariencia, habían pecado de la misma falta de previsión que nosotros.
De esta parte recuerdo más cosas de las que estoy dispuesta a contar, recuerdo sentir sus latidos enredados en mis respiraciones entrecortadas, solapándose los ritmos, aumentando a cada gemido a cada mínima palabra que salía de nuestros labios para abrasar al contrario.
Justo en medio de nuestro ir y venir él se para, se queda rígido y noto como su interés disminuye..
-Oye ahí hay un tío
-¿Cómo?
-Que si que hay un tío mirándonos…
Levanto mi cabeza para lograr a duras penas, atisbar algo por la empañada ventanilla…y cual no sería mi sorpresa al distinguir la silueta de un hombre, encarando de frente al coche, sin moverse nada más que su brazo derecho, que tenía un rítmico y acompasado movimiento de atrás adelante.
martes, 13 de marzo de 2007
Fué una extraña noche (parte 1ª)

Fue una noche extraña, y lo digo en el más amplio sentido de la palabra. Fue al conocer a un extraño, en una ciudad que no por haber pisado antes resultaba menos extraña a mis ojos, ya que no era la mía sino la suya. Un raro encuentro tardío, el al móvil, yo ya inquieta, una corta pero intensa espera, a que un tercero en discordia nos dejase hacer las presentaciones oportunas, al fin se termina la llamada,
- Hola soy sirena;
-Hola yo Rober, ¡hoy por fin te veo la aleta! ;
-Jeje si. Encantada de poder ver tu sonrisa.
Todo empieza con un:
-No se tu pero a mi no me ha dado tiempo a cenar…Una forma cuando menos peculiar de invitarme a cenar; mal asunto después de una tarde de risas y dulces con mi amiga…Sinceramente creí que quedando tan tarde no cabria lugar para un cena. Apenas pude comer nada, pero una tarta de chocolate con nata logró no hacerme quedar en mal lugar…al menos por el momento, la noche sería mas larga de lo que yo me esperaba.
-Te voy a llevar a bailar;
-Pero si yo no se bailar, no ves que soy una sirena? Acabo de hipotecar mi voz para poder caminar y tu quieres que baile!
Es extraño pero algo en el tono de voz de Rober indicaba inequívocamente que aquello no era una petición, era más como algo ineludible, algo que sabes que vas a terminar haciendo,
-Pero te pisare con mi aleta….
- Ya verás te pondré una facilita para ti…
Algo así como la comida de los Domingos con tus padres, sabes que vas a ir, así que mejor no hagas planes para ese día.
Para salvación de mi sentido del ridículo también aquí era un día extraño. Cuando llegamos al punto de encuentro con sus conocidos del baile casi no había gente, cosa la cual fue como una bocanada de agua fresca para mis branquias, otras 2 chicas y un chico completaban el plantel, la música empieza a sonar y yo me acomodo en una silla con mi bebida mientras admiro atónita los derroteros de la gente por la pista de baile;
-Y tu estás seguro de que quieres bailar conmigo?
Y una de las chicas; -Ah, pero tu no bailas?;
-Yo? Jamás he dado un paso de baile coordinado con el siguiente.
-Venga que si mujer anímate, Rober pon algo facilito que ella lo pueda bailar.
Luego solo recuerdo el destello de una sonrisa pícara, un cambio de ritmo y de nuevo el mismo destello de su sonrisa, pero esta vez casi tocando mi mejilla.
-Venga, ya verás, que yo te llevo,
-Vale pero déjame que me coloque bien la aleta no valla a tropezar…
Me cogió de la mano y me llevó hasta el rincón mas apartado de la pista de baile, no puedo decir cuánto me agradó este gesto, así, al menos nadie vería mis traspiés por la pista y sobre sus pies…
Y aquí viene una de las cosas más extrañas de la noche, no en serio, los primeros pasos fueron como de sirena que acaba de conseguir sus pies nuevos, pero luego el calor de su abrazo, sus tranquilas y pausadas palabras de ánimo acariciándome en el cuello, era como si ellas fueran guiando mis pies por un camino desconocido por el que conseguía poco a poco avanzar sin salirme. Poco mas recuerdo que no fueran sus fugaces destellos de su sonrisa, su abrazo firme y cálido, sus manos acariciando suavemente mi cintura y su aliento jugueteando en mi cuello por entre mis cabellos.
- Hola soy sirena;
-Hola yo Rober, ¡hoy por fin te veo la aleta! ;
-Jeje si. Encantada de poder ver tu sonrisa.
Todo empieza con un:
-No se tu pero a mi no me ha dado tiempo a cenar…Una forma cuando menos peculiar de invitarme a cenar; mal asunto después de una tarde de risas y dulces con mi amiga…Sinceramente creí que quedando tan tarde no cabria lugar para un cena. Apenas pude comer nada, pero una tarta de chocolate con nata logró no hacerme quedar en mal lugar…al menos por el momento, la noche sería mas larga de lo que yo me esperaba.
-Te voy a llevar a bailar;
-Pero si yo no se bailar, no ves que soy una sirena? Acabo de hipotecar mi voz para poder caminar y tu quieres que baile!
Es extraño pero algo en el tono de voz de Rober indicaba inequívocamente que aquello no era una petición, era más como algo ineludible, algo que sabes que vas a terminar haciendo,
-Pero te pisare con mi aleta….
- Ya verás te pondré una facilita para ti…
Algo así como la comida de los Domingos con tus padres, sabes que vas a ir, así que mejor no hagas planes para ese día.
Para salvación de mi sentido del ridículo también aquí era un día extraño. Cuando llegamos al punto de encuentro con sus conocidos del baile casi no había gente, cosa la cual fue como una bocanada de agua fresca para mis branquias, otras 2 chicas y un chico completaban el plantel, la música empieza a sonar y yo me acomodo en una silla con mi bebida mientras admiro atónita los derroteros de la gente por la pista de baile;
-Y tu estás seguro de que quieres bailar conmigo?
Y una de las chicas; -Ah, pero tu no bailas?;
-Yo? Jamás he dado un paso de baile coordinado con el siguiente.
-Venga que si mujer anímate, Rober pon algo facilito que ella lo pueda bailar.
Luego solo recuerdo el destello de una sonrisa pícara, un cambio de ritmo y de nuevo el mismo destello de su sonrisa, pero esta vez casi tocando mi mejilla.
-Venga, ya verás, que yo te llevo,
-Vale pero déjame que me coloque bien la aleta no valla a tropezar…
Me cogió de la mano y me llevó hasta el rincón mas apartado de la pista de baile, no puedo decir cuánto me agradó este gesto, así, al menos nadie vería mis traspiés por la pista y sobre sus pies…
Y aquí viene una de las cosas más extrañas de la noche, no en serio, los primeros pasos fueron como de sirena que acaba de conseguir sus pies nuevos, pero luego el calor de su abrazo, sus tranquilas y pausadas palabras de ánimo acariciándome en el cuello, era como si ellas fueran guiando mis pies por un camino desconocido por el que conseguía poco a poco avanzar sin salirme. Poco mas recuerdo que no fueran sus fugaces destellos de su sonrisa, su abrazo firme y cálido, sus manos acariciando suavemente mi cintura y su aliento jugueteando en mi cuello por entre mis cabellos.
lunes, 12 de marzo de 2007
Proximamente
Hola a todos, próximamente colgaré una entrada a petición de un amigo, jejejeje no se si os gustará o no pero realmente creo que es merecedora de un puesto en mi blog.... Fue una de estas cosas que de tan extrañas e incongruentes piensas, si se lo cuento a alguien no me va a creer que sea verdad... Pues bien yo lo colgaré, ahora es cosa vuestra creeroslo o no...Eso si debeis dejar me un poco de tiempo para que termine de redactar todas esas incogruencias para que terminen teniendo un sentido, a ver, no me malinterpreteis. La noche fue muy buena, lo raro e incongruente fue el final donde ya nada teniamos que ver ni yo ni mi acompañante, sino las circunstancias que nos rodeaban y terceras personas en discordia... Bueno ya lo entendereis mas adelante...
Besines a todos...
Besines a todos...
viernes, 9 de marzo de 2007

Soneto del vino
¿En qué reino, en qué siglo, bajo qué silenciosa
Conjunción de los astros, en qué secreto día
Que el marmol no ha salvado, surgió la valerosa
Y singular idea de inventar la alegría?
Con otoños de oro la inventaron. El vino
Fluye rojo a lo largo de las generaciones
Como el río del tiempo y en el arduo camino
Nos prodiga su música, su fuego y sus leones.
En la noche del júbilo o en la jornada adversa
Exalta la alegría o mitiga el espanto
Y el ditirambo nuevo que este día le canto
Otrora lo cantaron el árabe y el persa.
Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia
Como si ésta ya fuera ceniza en la memoria,
(De "El otro, el mismo")
Jorge Luis Borges
¿En qué reino, en qué siglo, bajo qué silenciosa
Conjunción de los astros, en qué secreto día
Que el marmol no ha salvado, surgió la valerosa
Y singular idea de inventar la alegría?
Con otoños de oro la inventaron. El vino
Fluye rojo a lo largo de las generaciones
Como el río del tiempo y en el arduo camino
Nos prodiga su música, su fuego y sus leones.
En la noche del júbilo o en la jornada adversa
Exalta la alegría o mitiga el espanto
Y el ditirambo nuevo que este día le canto
Otrora lo cantaron el árabe y el persa.
Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia
Como si ésta ya fuera ceniza en la memoria,
(De "El otro, el mismo")
Jorge Luis Borges
martes, 6 de marzo de 2007
Soledad sin olvido
¡Qué pena ésta de hoy!
Haberlo dicho todo,
volcando por completo
lo que pesaba tanto,
y ver luego que todo
se queda siempre dentro,
que las palabras fueron
espejos engañosos,
cristales habitados
por fantasmas sin vida;
que todo queda dentro
con sus negras presencias,
insistentes, doliendo.
Manuel Altolaguirre
Haberlo dicho todo,
volcando por completo
lo que pesaba tanto,
y ver luego que todo
se queda siempre dentro,
que las palabras fueron
espejos engañosos,
cristales habitados
por fantasmas sin vida;
que todo queda dentro
con sus negras presencias,
insistentes, doliendo.
Manuel Altolaguirre
Mi ultimo libro
ESte es el último libro que he tenido tiempo de leer, en realidad se podria leer en un par de dias, pero gracias a la falta de tiempo yo me he demorado una semana y media, en fin es cuando menos curioso como su propio titulo indica...
"El curioso incidente del perro a media noche" de Mark Haddon.
"El curioso incidente del perro a media noche" de Mark Haddon.
Felicidad vs tristeza
Carta de Toni

Esta es una carta que me envió un amigo muy especial de donde no pasamos por la distancia y por no corromper algo tan bonito como era lo nuestro... Gracias Toni, hecho de menos tus caricias y cuando me decías que te acordabas de mis labios surfeando las olas...
Y tal vez, mañana al despertar no estaré solo, simplemente el recuerdo duerme conmigo, como un niño pequeño que solo desea alzar sus brazos para abrazar a su madre, mis sueños e ilusiones divagarán hasta el infinito tratando de buscar ese inalcanzable sol que los haga realidad y solo una vez más pensar que mi voz buscará el viento para que mis palabras lleguen a tocar su oído, mientras ella duerme, ella sueña, que la cálida brisa la envuelve en sus brazos y la eleve hasta los dulces ocasos.
Intentaré abrir la puerta del viento y que mis pensamientos sean los suyos, ahora solo escucho en la distancia el cantar de unos pájaros que despiden el otoño y vuelan hacia un lugar mejor, las hojas de los árboles caen a la hierba como mi alma al océano, esperando que que de entre los corales salga su voz, para pensar que pudimos ser uno.
Tras una valla juegan los niños mientras el sol permanece arriba, inerte, fijo, observando cómo el tiempo transcurre, cómo el viento hace bailar las hojas de los árboles, extrañas melodías suenan a lo lejos, el llorar de un río, el saltar de una cascada, y al llegar el atardecer todo se desvanecerá, como el amor de dos personas, para dar paso a un sin fin de sombras, que bailarán entorno a un fuego, mientras la luna permanece arriba, inerte, fija, observando como ella sueña, cómo las olas se deslizan por la orilla. Anoche soñé que estabas conmigo, anoche soñé que el recuerdo dormía conmigo, anoche soñé que al despertar no estaba solo, anoche soñé.
lunes, 5 de marzo de 2007
Y cuando la niebla sea mas densa,y la oscuridad aún mas profunda,
quien sabe si podré encontrar la senda
que me lleve a su calidez segura
y en letargo llacer en sus brazos
fundiendo mis labios en su cuerpo,
acaricie el mi pelo con sus manos
guiando en la tiniebla nuestro deseo,
se derritan juntas nuestras almas,
para despertar en mi fria cama
y ver que todo fué un sueño no más
y tus ojos no será a mi a quien aman.
30-8-98
Animales

Este fin de semana me topé de cabeza con una realidad irrefutable y que solemos olvidar con frecuencia, o al menos eso me suele ocurrir de vez en cuando a mi. Somos animales, no hay mas vuelta de hoja, racionales, puede que sí, no lo discuto, pero no dejamos ni dejaremos nunca de ser animales y sufrimos las mismas plagas, los mismos daños, y casi los mismos temores. En nuestra mano está no cometer los mismos fallos, ya que nuestra ventaja es la racionalidad....o quizá nuestra desventaja? Ese suele ser nuestro gran error creernos superiores y por ello olvidarnos de lo que somos y de lo que se supone que debemos hacer... Así pues como esperamos que unos simples animales salven el mundo? Seguro que eso no se lo pediríamos a un perro, o a un delfín, que según numerosos estudios son de los animales mas inteligentes... Así es que no me dejo de dar cabezazos contra el cristal de la bombilla sin conseguir atravesarlo, igual que nuestras hermanas las moscas, al intentar un imposible. Espero no olvidarme demasiado a menudo de cómo somos y cuales, se supone, que sean nuestras reacciones. Sino de lo contrario, se me va levantar un espantoso dolor de cabeza de tanto cabezazo contra el cristal...
viernes, 2 de marzo de 2007
Penita honda
Cierto es el titulo de esta entrada ya que no tengo el tiempo necesario par ahacer esto como Dios manda.... Bueno yo voy dejando burbujitas sueltas, ya me gustaria poder dejaros un buen manojo, pero la falta de tiempo es acuciante...yo de momento hago lo que puedo y pido mil excusas.
Gracias por vuestra comprensión
Gracias por vuestra comprensión
I´ll never
jueves, 1 de marzo de 2007
Castilla

A Manuel Reina. Gran poeta
El ciego sol se estrella
en las duras aristas de las armas,
llaga de luz los petos y espaldares
y flamea en las puntas de las lanzas.
El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos,
—polvo, sudor y hierro— el Cid cabalga.
Cerrado está el mesón a piedra y lodo...
Nadie responde. Al pomo de la espada
y al cuento de las picas, el postigo
va a ceder... ¡Quema el sol, el aire abrasa!
A los terribles golpes,
de eco ronco, una voz pura, de plata
y de cristal, responde... Hay una niña
muy débil y muy blanca,
en el umbral. Es toda
ojos azules; y en los ojos, lágrimas.
Oro pálido nimba
su carita curiosa y asustada.
«¡Buen Cid! Pasad... El rey nos dará muerte,
arruinará la casa
y sembrará de sal el pobre campo
que mi padre trabaja...
Idos. El Cielo os colme de venturas...
En nuestro mal, ioh Cid!, no ganáis nada».
Calla la niña y llora sin gemido...
Un sollozo infantil cruza la escuadra
de feroces guerreros,
y una voz inflexible grita: «¡En marcha!»
El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
—polvo, sudor y hierro—, el Cid cabalga.
Manuel Machado
PS: este es uno de mis poemas preferidos de siempre....no se exactamet¡nte el porque, pero siempre me atrajo mas le forma de escribir de Manuel que la de su hermano, he aqui una muestra insuperable.
El ciego sol se estrella
en las duras aristas de las armas,
llaga de luz los petos y espaldares
y flamea en las puntas de las lanzas.
El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos,
—polvo, sudor y hierro— el Cid cabalga.
Cerrado está el mesón a piedra y lodo...
Nadie responde. Al pomo de la espada
y al cuento de las picas, el postigo
va a ceder... ¡Quema el sol, el aire abrasa!
A los terribles golpes,
de eco ronco, una voz pura, de plata
y de cristal, responde... Hay una niña
muy débil y muy blanca,
en el umbral. Es toda
ojos azules; y en los ojos, lágrimas.
Oro pálido nimba
su carita curiosa y asustada.
«¡Buen Cid! Pasad... El rey nos dará muerte,
arruinará la casa
y sembrará de sal el pobre campo
que mi padre trabaja...
Idos. El Cielo os colme de venturas...
En nuestro mal, ioh Cid!, no ganáis nada».
Calla la niña y llora sin gemido...
Un sollozo infantil cruza la escuadra
de feroces guerreros,
y una voz inflexible grita: «¡En marcha!»
El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
—polvo, sudor y hierro—, el Cid cabalga.
Manuel Machado
PS: este es uno de mis poemas preferidos de siempre....no se exactamet¡nte el porque, pero siempre me atrajo mas le forma de escribir de Manuel que la de su hermano, he aqui una muestra insuperable.
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